Qué es HMI o Human-Machine Interface y qué beneficios ofrece

Qué es HMI

El concepto de HMI o Human-Machine Interface es un gran desconocido para perfiles no técnicos. Este término hace referencia a interfaces o escritorios que conectan a las personas con las máquinas, incluyendo varios tipos de dispositivos y sistemas. HMI suele asociarse al ámbito de los procesos industriales, aunque tiene relación con cualquier pantalla que permita al usuario interactuar con el dispositivo.

En Skin DXP somos especialistas en gestión inteligente y visualización de datos para Smart Cities

Las soluciones HMI tienen aplicaciones de gestión ideales para Smart Cities, puesto que permiten controlar los procesos industriales relacionados con la administración de activos públicos. Por ejemplo, los sectores energético, del transporte y de la manufactura son algunos que pueden controlarse a partir de esta herramienta.

Usos de HMI

Los dispositivos HMI permiten establecer vínculos comunicativos con los PLC y con sus sensores de entrada y salida. Esto permite que el usuario pueda obtener y mostrar información de forma gráfica. Aunque se trata de una herramienta compleja, es posible personalizarla al máximo para obtener todo tipo de información. Ofrece una serie de beneficios específicos:

  • Visualización de datos. Al establecer interfaces de usuario que conectan directamente con la máquina, facilitan el acceso a toda la información que el dispositivo ha registrado. Normalmente, estas interfaces son user-friendly, aunque en ocasiones se requiere de perfiles especializados para tratar con ellas.
  • Análisis de KPIs. Este concepto hace referencia a los indicadores clave de desempeño. Sintetizan la información relativa a la eficacia de las acciones llevadas a cabo en cualquier ámbito. Por ello, permiten mejorar la toma de decisiones y ayudan a cumplir con los objetivos propuestos. En este sentido, las interfaces HMI pueden modificar los KPI en función de las necesidades del proyecto.
  • Monitorización de inputs y outputs. El imput se conforma por todos los datos que se introducen en un sistema para obtener un resultado. Por su lado, el output es la información resultante que se obtiene tras introducir varios imputs y realizar una serie de operaciones con ellos. Las interfaces Hombre-Máquina permiten hacer un seguimiento exhaustivo de esta información.
  • Configuración de alarmas. Este tipo de vínculos entre humanos y máquinas permiten establecer alarmas, que se activan cuando tienen lugar cambios previstos e imprevistos.

Si tenemos en cuenta los elementos mencionados, esta tecnología facilita la recopilación de datos asociados a las ciudades. Por ejemplo, podemos monitorizar información acerca del consumo térmico de las ciudades, su gestión energética y el consumo eléctrico, entre otras cosas.

En realidad, aunque su arquitectura es compleja, es sencillo entender cómo funcionan las HMI. Básicamente, posibilitan que el ser humano acceda a interfaces que permiten comunicarse con las máquinas y obtener todo tipo de información. En este sentido, entran en juego disciplinas como UX (User Experience) y diseño general de interfaces. El objetivo de HMI es, en definitiva, facilitar el acceso a los datos a través de la interacción con la máquina que los genera, así como facilitar su control.

Otro de los objetivos de este tipo de interfaces es reducir la barrera de entrada de la mayoría de herramientas tecnológicas: su dificultad. Tratan de igualar el acceso a estas herramientas a todo tipo de personas, desde los más jóvenes hasta los adultos, pasando por aquellos que sufren de algún tipo de discapacidad.

Tipos de interfaces HMI

A grandes rasgos, existen dos tipos de interfaces Hombre-Máquina: las que están basadas en software y las que se basan en hardware. Ambas tienen sus pros y sus contras, como veremos a continuación.

  • Interfaces basadas en hardware. Son flexibles en la medida en que es posible posicionar todo tipo de tableros de control donde deseemos. Además, este tipo de interfaces físicas pueden modificarse fácilmente, por no mencionar los bajos costes de construcción que presentan. Sin embargo, no todo son ventajas, puesto que al tratarse de elementos físicos pueden averiarse y perder su funcionalidad. Además, se trata de elementos estáticos que requieren de un mantenimiento constante.
  • Interfaces basadas en software. Presentan todos los datos en una sola pantalla, por lo que son más flexibles. Evidentemente, para hacer esto posible requieren de un procesador y de una pantalla que permita visualizar los elementos. La ventaja más diferencial en este caso es que, a diferencia de las interfaces basadas en hardware, no es necesario conectar todos los elementos con el controlador, puesto que se muestran de forma simultánea en una misma pantalla. Por último, la naturaleza virtual de sus componentes permite que puedan modificarse o expandirse con relativa sencillez.

Tal y como hemos visto, esta tecnología es extremadamente flexible. Puede aplicarse a casi cualquier sector que se valga de dispositivos electrónicos y conectados. Por ello, se trata de una herramienta ideal para garantizar la gestión inteligente de las ciudades.

Leave a comment


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.


ACEPTAR
Aviso de cookies